China Central Television (CCTV) inicia el año del dragón con su primer canal en 3D. Ya comenzaron las señales de prueba y se ha anunciado que a fines de este mes éstas se inaugurarán oficialmente.
Dicho servicio es de señal abierta y podría tener un efecto significativo en la tecnología, no sólo en el gigante asiático sino en los fabricantes mundiales de receptores de señal 3D. Antes de CCTV otras empresas iniciaron emisiones similares en Japón, Corea del Sur y la India. Ahora con la apuesta del canal chino parece acentuarse la tendencia.
Si se tiene en cuenta el mercado asiático, sin contar con el europeo y americano, la industria de dispositivos que reciben la señal de este tipo se impulsará notablemente. Sin embargo, los detalles en cómo afectará de manera directa a los fabricantes es incierta.
Por una parte, sólo en China existen alrededor de 500 millones de televisores comunes, y si dicho número se sustituye al menos en un 20% en los próximos años el impacto en las ventas de los fabricantes será enorme, teniendo en cuenta que estos aparatos suelen ser de alto costo al inicio (actualmente en China un televisor 3D de 42 pulgadas cuesta US$790). De manera que ante esa perspectiva, los fabricantes podrían lanzarse a la carrera de la producción en masa.
Por otra parte, también hay que tener en cuenta que esta tecnología no está totalmente madura, ya que para poder ver una película se requiere el uso de lentes especiales, lo cual dificultaría el uso masivo de estos dispositivos. Frente a ello, y como ya lo anuncian algunos microblogs, mucha gente espera que se desarrolle una tecnología que prescinda de los incómodos lentes oscuros. ¿Qué tan factible es dar ese paso?
En una situación así la empresa que primero logre dicho objetivo ganará una importante porción del mercado, y no únicamente en un país de más de 1000 millones de habitantes, sino más allá de sus fronteras.











